A mi profe de Historia

•30 mayo 2010 • Comentarios desactivados en A mi profe de Historia

Hoy recupero el blog para hacerle un pequeño homenaje una de las personas que me han hecho ser como soy. Ella me enseñó el valor de hacer las cosas que te gustan, las que te llenan y te hacen un poquito más feliz. Nunca me lo dijo, pero no había más que verla para darse cuenta de que eso, era así.

Tener los conocimientos, la predisposición, echarle horas y el apoyo de la gente de confianza son importantes, pero nunca será lo mismo si no le pones ese plus de pasión, que marca la diferencia entre lo bueno y lo genial.

En cada clase podía sentirse al personaje histórico del día dentro del aula gracias a esa pasión. Sus actos y las consecuencias de lo que había hecho ese personaje, formaban parte de lo que eramos en ese momento. Y de ese manera asumí, que somos lo que somos, los que nos rodean, pero también un poquito los que estuvieron antes que nosotros.

Hace una semana estuve, de nuevo, en una demostración de esa pasión convertida en hechos. La sala de cine estaba llena de gente dispuesta a apoyarla, a hacerle sentir que no estaba, ni estará, sola.

Por eso hoy quiero decir que aunque a veces el camino se pone jodido, puede que muy jodido, y que siempre habrá alguien al que no le guste lo que haces (más vale eso que la indiferencia); aunque pase eso, y sin tener derecho a pedirlo, pido que esa PASIÓN, siga siempre.

A mi profe de Historia.

La raíz del problema de la crisis

•28 febrero 2010 • 2 comentarios

Vuelvo para poner este vídeo, ejemplo de la clarividencia que este tipo tiene a veces. Es cierto que muchas cosas de las que dicen no gustan pero esta explicación, en dos minutos, que da sobre las razones reales de la crisis es genial.

Nota:  las caras de los demás colaboradores son un auténtico poema.

Feliz día de Andalucía.

El sistema económico y los bancos

•10 abril 2009 • 4 comentarios

Aquí podéis ver un fragmento de la película concursante, en el que se explica el sistema económico actual. Para pensar.

Un día cualquiera

•18 marzo 2009 • 15 comentarios

Me levanto por la mañana y apago el despertador de mi teléfono móvil, la melodía que me despierta es ese tema de Radiohead del disco que no se vendió y que era tan difícil de encontrar, pero eso no fué problema para descargarla a mi portátil y “pasarla” al móvil con el cable USB.

Salgo de casa en dirección al trabajo y me monto en el coche, a los diez segundos suena un agradable sonido y se ilumina la pantalla del móvil y el cuadro de mandos del coche a la vez, eso me indica que el Bluetooth ya se ha enlazado automáticamente con la computadora del coche y el manos libres está disponible con sólo pulsar un botón con el icono de un teléfono y decir: “Llamar a Manolo”, y a los 3 tonos Manolo está al otro lado: “¿Qué quieres tan temprano carajo?”

Llego al trabajo y enciendo el ordenador que se conecta a una red que comunica las tres centrales de la empresa en tres países distintos y un programa para realizar reservas con más de 100 agencias de todo el mundo (pesadilla en otros tiempos).

Suena el teléfono pero en realidad es un desvío del teléfono del compañero que no está en la mesa y suena en el mío. Lo cogo, que remedio.

Me conecto al Facebook y encuentro al amigo del colegio que llevo 15 años sin saber de él y le doy mi correo electrónico. De la alegría que me da me hecho una foto con mi móvil y la subo al Flickr para que todos puedan ver y disfrutar esta foto, sin olvidar el notificarlo en el Twiter y que todos estén al tanto de lo que acabo de hacer en cada momento. Antes de cerralo veo en my space que hay un nuevo concierto de U2.

Salgo del trabajo y en en la calle de la Alameda me están enfocando 2 webcams que comunican directamente con la red y que ven una media de 1500 personas al día.

Me voy al centro comercial donde mi cuerpo es atravesado por una decena de escáneres para que no robe nada, pago con mi tarjeta de crédito (en la que aparece una foto de mis ultimas vacaciones ya que en la última promoción del banco se podían personalizar las tarjetas domiciliando la nómina) y vuelvo a casa, no sin antes conectar el usb de mi coche para escuchar toda mi música favorita y;  vuelvo a pasar por un par de radares de la DGT para que no corra demasiado.

Me siento en el sofá abro la pantalla del portátil y lo enciendo, en 30 segundos mi computadora está totalmente operativa y conectada a internet gracias al sistema wireless, sin cables vamos. Tampoco está enchufado por supuesto, que es muy engorroso cuando se está tumbado, estas baterías ya duran hasta 3 horas, son geniales. Llama mi madre al teléfono fijo de casa, bueno fijo fijo… es inalámbrico.

Entro en la página web para comprar las entradas virtuales para el concierto de U2 que se celebrará dentro de 3 meses y recogeré dichas entradas sólo 3 días antes del evento, ¿para qué estar con un trozo de papel tanto tiempo? Pago con mi cuenta virtual electrónica con seguridad habilitada y recibo la confirmación instantánea vía e-mail.

¡Ah! y lo escribo todo en mi blog.

Enhorabuena a Prometeo…

•24 febrero 2009 • 1 comentario

Tan sólo eso, porque este párrafo…

“A juzgar por su perspicaz análisis del texto inicial de mi blog, no debería sentirse usted intelectualmente acomplejado sino todo lo contrario. Yo personalmente estoy encantado de tratarme de igual a igual con Prometeo, en cambio, me agobia la idea de un Prometeo acomplejado. Encadenado, sí, pero acomplejado, nunca.”
Por poner lo que pone, por venir de quien viene y por ser verdad.

Creo que ya le merece la pena todo el esfuerzo (no como un servidor) que le pone al blog.

¡Podemos!

•1 junio 2008 • 61 comentarios

Un año y once meses rajando de la selección, que si Aragonés es un viejo que chochea, que si Raúl tiene que ir, siempre nos quedamos en cuartos, la defensa está muy floja, no hay un nueve puro, al centro del campo le falta físico, no hay un líder, nos cagamos en los momentos importantes, la prensa no hace crítica constructiva, nos falta la suerte de los campeones, si es que nunca hemos hecho nada. Un año y once meses con esta cantinela y ahora………………………

………………………… nos emocionamos y nos volvemos a creer los mejores del mundo.