Una pena. La idea era muy buena, a los tarifeños nos gustaba, los trabajadores eran buenos, pero…los números no salían.
Del artículo de despedida del Director del Duende, Hernán Urquiza, creo entender que no ha querido prescindir de algunos gastos, y sí hacerlo con algunos ingresos para el periódico, que le hubieran dado una mayor viabilidad económica, con el fín de mantener un medio de comunicación de calidad. O al menos con la calidad mínima que él entendía como necesaría.
¡Que no se han vendido vamos! Y eso, desgraciadamente, se paga.
Durante mi época de estudiante más idealista siempre pensé que una buena idea siempre funcionaba. Que no importaban los medios ni los apoyos, que con una buena idea, fe y trabajo las cosas salían adelante. Esa es una máxima que con los años está cambiando en mi cabeza.
Hoy pienso eso, pero con matices. Hacen falta más cosas. La fe y las ideas no pagan hipotecas, y el trabajo no lo hace tampoco si no genera dinero. En definitiva, que hace falta pasta para que las cosas funcionen y si tu idea, tu fe y tu trabajo no te hacen ganar dinero, ninguno de los tres servirán durante demasido tiempo. (A no ser que te sobre el dinero por supuesto)
Además, he visto ideas pésimas que el dinero ha hecho viables. Esa es la realidad.
Hombre, yo no sé los detalles de lo que ha ocurrido en El Duende y a lo mejor me equivoco, pero si ha pasado lo que me imagino, se confirma mi teoría menos idealista.
Como ciudadano, siempre será una jornada triste el día en el que termine de informar un medio de comunicación. Perdemos una de las cositas buenas que teníamos, le daba vida y personalidad al pueblo, a mi me gustaba.
A lo mejor, algún día, alguien recupera esta idea.






